miércoles, 2 de enero de 2013

San Silvestre Vallecana 2012. Porque sí

Claro que sí, hombre, que corro la Sansil otra vez y la Vallecana para más señas porque soy más chulo que un ocho y como además soy castizo me marco un crono de esos que quedan en el recuerdo de la memoria y de las piernas, aún tengo unas agujetas que son normales. Si el año pasado el titular era "¿Por qué? O mejor: ¿pur qué?", en alusión al victimismo de Mou y en consonancia a los tres cochinos segundos que me separaron de bajar de 38 minutos, este año ha sido: porque sí. Porque me he marcado unos 37m41s que a mi me saben a gloria bendita para acabar el año con algo bueno que recordar.

La previa

La San Silvestre Vallecana no es solo una carrera, en parte como todas, son muchas cosas antes y algunas después, me explico. La Sansil es ir a recoger el chip y la camiseta y que te quieran vender Nike de cualquier manera, es dejarlo todo colocadito el día o la mañana de antes, es ir en un metro abarrotado notando ya el ambiente festivo/competitivo, subir las escaleras de salida del metro siendo parte de una locura colectiva masificada, salir a calentar a la sombra del Bernabéu, ver a Alex de la Iglesia dando instrucciones a los cámaras, meterse en la animada vorágine de la salida y terminar con Adele y Rolling in the deep, la ceremonia previa a lo realmente importante y para lo que hemos venido: correr.

La salida, buenas y malas maneras

Esta vez Concha Espina no estaba en obras y la salida fue limpia, sin demasiados sobresalto, se colaron pocos en el cajón de menos de 38 y eso se notó. La primera cuestecita y en la curva gentío animando y muchos corredores clandestinos y disfrazados que se meten en el lío, al menos lo hicieron con cierto orden y sin molestar demasiado. Vamos cogiendo ritmo y la figura esbelta y estilosa de una corredora hace que me fije su ritmo como bueno. Bajando por Serrano piso en un hoyo y torcedura de tobillo sin consecuencias: "¿Estás bien?, pulgar en alto: "Sí, gracias". Estas cosas le dan encanto a la carrera. Otras se lo quitan: dos domingueros del correr que se han colado en la parte delantera de la carrera molestan a un runner de los rápidos, este con alevosía les empuja. "Oye, no te flipes, idiota". Dedo corazón en alto como respuesta del avezado runner. Feos gestos por parte de unos que molestan pero aún peor por alguien que no tiene un mínimo respeto y educación, me dan vergüenza los corredores así, explica tus razones pero nunca ofendas.

La bajada y la estilosa corredora

Serrano da para mucho y allí que íbamos los naranjitos dejándonos llevar con la inercia de la cuesta abajo a nuestro favor. En la parte delantera pocos disfraces, más camisetas reinvindicativas que nunca, necesarias en estos oscuros tiempos de robos estatales. Una esbelta y estilosa corredora delante de mí y desde hace tiempo voy siguiendo su ritmo, se nota que sabe, que seguro que va a bajar de 38 minutos, tiene que ser la rueda a seguir. Extraordinaria gracilidad, asombrosa facilidad, alucinante elasticidad en su correr. Otro compañero se me acerca y busca seguir mi ritmo. Esto es una cadena de seguimientos de ritmos, yo sigo el de ella y la vez siguen el mío. Así hasta que llegamos a la Puerta de Alcalá y la gente nos echa una mano anímica. Bajada hacia Cibeles y a comernos los 5 primeros kilómetros.

Tranqui, tronco

Al pasar por Cibeles noto que mi ritmo va mermando peligrosamente mis fuerzas, voy demasiado rápido para llegar decente a la Albufera. Me lo tomo con tranquilidad mientras veo como la gracil atleta se aleja lentamente, no puedo seguir su ritmo. Mientras, me acerco a un guardia civil, me sirve de referencia porque el año pasado acabé un poco más tarde que él. A la mitad de la carrera: 18m21s, la cosa va muy bien, así que tranqui, tronco y mantente lo más fresco posible para la Albufera. En Atocha un coro de gospel nos saca una sonrisa y Fabián Roncero se pone a mi par, hace de liebre a una corredora que iba haciendo quinta, según le decían. Un gusto correr con Fabián lo que aproveché a seguir su ritmo. En Ciudad de Barcelona, Isa y Andrés me animan, Andy corre un rato a mi par y me anima a darlo todo. Lo daré.

Albufera, la cuesta

Empieza el Rock and Roll y el asfalto se hace cuesta arriba, es la temida cuesta de la Avenida de la Albufera. La conozco bien y hay que tomárselo con tranquilidad, es larga y la mayoría termina sucumbiendo en el tramo final. Al ritmo de Roncero incluso me doy el lujo de adelantarlo pasado la mitad de la cuesta. Controlando mis fuerzas, me podrían poner más metros de cuesta que me los como con hambre. Voy adelantando puestos conforme se acerca el final de la subida, gente animando en la cima, giro a la derecha y solo queda poco más de un kilómetro.

El final

Una suave bajada y tomo un poco de aliento y energías. Falta un kilómetro y por aquí fue por donde el año pasado iba muerto y me asaltaron las dudas, suficiente para no bajar de 38 minutos. Aliento de vallecanos, animan y mucho, eso mola. Roncero me engancha y le va indicando a su atleta cuanto queda, 500 metros, empiezo a darle fuerte, 250 metros, a la izquierda última minicuesta y a darlo todo. Así hago, le doy con todo y cuando me faltan 50 metros ya no hay más que dar pero lo doy. Levanto brazos, jadeo, lo he conseguido. ¡Toma ya! Por mi crono: 37m42s. Un compañero me felicita (íbamos a la par en Serrano), me ha estado siguiendo en el final y también ha conseguido bajar de 38, mejorando su mejor marca. Nos veremos en la próxima.

La vuelta

Recojo mis pertenencias y voy para el Cercanías de la Asamblea de Madrid. Mejor que el metro que parece va a ser un caos. No me sale mal la jugada y llego a las 19 horas a casa. Ducha que sienta de maravilla y listo para ver algo de la Sansil en la tele. Vaya, Telemadrid en fundido a negro por estar en huelga, lo entiendo, pero qué pena. Marca Tv, que parece que lo dan, cuando empiezan con la Internacional aquello promete pero entonces, fútbol, fútbol y más chorradas futboleras, solo vuelven a enlazar cuando Bekele llega a meta. La verdad no entiendo para que lo retransmiten si es así, hubiese preferido no verlo para que que lo hagan de esa chapucera manera, así demuestra Marca lo que hace por la carrera, solo figurar.



Os dejo mi enlace con la carrera en Garmin y gráfica.

3 comentarios:

  1. quejica indignao4 de enero de 2013, 0:34

    ahora seré yo el que pregunta pur qué? pur qué ? pur qué? por qué algunos se lucen y otros vamos arañando segundo a segundo, y cuando lo tenemos ahi vuelta a empezar?. y no me vengas que con entrenamiento y rigor porque aqui todos nos matamos y muchas muchas muchas veces no da sus frutos. de todas maneras enhorabuena, chavalote, ha sido un gran año de marcas, le has sacado fuego a las calles de Vitoria y lustre a las de Vallecas. disfruta por todos los que también nos rompemos el alma y no tenemos tu capacidad maravillosa de asimilación/absorción de entrenamientos, pero se extrañan y se me cae un lágrima al recordar esos tiempos en los que me abandonabas quizás en los últimos kilómetros, en alguna tirada, sacarte unos metritos en un sprint y tal. ahora ya desde el comienzo te pierdo de vista... snif . buena crónica as usually.- para la proxima me gustaria una especie de posteo reflexionando sobre las "actitudes execrables de algunos corredores"

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  2. Sobre actitudes execrables queda pendiente una entrada. Podríamos hacer una larga lista. Pero también me quedo con los gestos de camaredería y compañerismo, de sana rivalidad y pique por divertimento. Hay que seguir entrenando y lo más importante ganarse a uno mismo.

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  3. quejica menos indignao4 de enero de 2013, 21:23

    menos mal que no me respondiste sencillamente como titulás este opus: porque si. pero bueno, siguiendo tu consejo, trataré de seguir ganandome a mi mismo, el problema es que el "uno mismo" mío, personal e intransferible hay que ver que orgullo tiene el cabroncete porque no se deja batir facilmente, fijate que este año ha quedado invicto

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